Adam Port

Adam era Hardcore, cuando tenía 16 años. No, no Rotterdam-Hardcore. Estamos hablando de Nueva York, Boston y Washington D.C. Hardcore aquí. Es un pasado del que todavía vive, cultivándolo en su estilo de vida vegetariano y heterosexual.

Después vino el Hip-Hop. Entró en contacto con el turntablism, descubrió su amor por el vinilo y evolucionó hasta convertirse por primera vez en un DJ experto. Por último, llegó el Techno. Esta forma de rastrear los espacios, dándole a uno la mejor oportunidad posible de autodesarrollarse, es la razón esencial de que la presencia de Ports sea tan única. En sus actividades no hay una visión de túnel dictada por la escena, sólo hay un marcado énfasis en el estilo, en el groove y en la sofisticación. Un énfasis que, al estar influenciado por el Dub, el Danchall, el Rap, el Soul o incluso el Rock Psicodélico, es lo suficientemente avanzado como para brillar siempre a través de la característica inflacionaria del género como notablemente original. Esto se aplica tanto a sus producciones como a sus DJ-sets. Lo que Adam Port pone en sus manos puede tener su lugar dentro de los parámetros del House y el Techno, pero siempre es más que eso. Es su estilo.