Si algo ha demostrado Metro Dance Club durante los últimos meses es que su regreso no era una simple cuestión de nostalgia. Desde la celebración de Nochevieja 2025 hasta el espectacular 35 aniversario celebrado en junio de 2026, la mítica sala de Bigastro ha construido una programación que ha reunido a algunas de las figuras más importantes de la electrónica internacional, reafirmando su posición como uno de los templos indiscutibles de la cultura club en España.
Cada evento ha aportado una personalidad propia, ofreciendo un recorrido por diferentes sensibilidades de la música electrónica contemporánea y consolidando una temporada que ya puede considerarse una de las más exitosas de los últimos años para la sala.
La primera gran cita de este recorrido llegó con la tradicional fiesta de Nochevieja. Para despedir 2025 y dar la bienvenida a 2026, Metro apostó por uno de los artistas más respetados de la historia de la electrónica española: Oscar Mulero.
Hablar de Oscar Mulero es hablar de una figura fundamental del techno europeo. Su actuación permitió arrancar el año con una declaración de principios clara: Metro seguiría apostando por la calidad artística y por el sonido underground más auténtico.
La combinación entre la atmósfera especial de Nochevieja, el reencuentro de la comunidad Metrolover y la intensidad característica de Mulero convirtió la velada en uno de los momentos más emotivos del inicio de temporada.
Apenas unos días después llegó una de las citas más especiales del calendario. La Noche de Reyes estuvo protagonizada por el concepto Family and Friends, una propuesta centrada en la cercanía, la comunidad y el talento local y nacional.
Más allá de los nombres concretos del line up, el evento destacó por recuperar ese espíritu familiar que siempre ha caracterizado a Metro. Una noche donde los asistentes pudieron disfrutar de largas sesiones, conexiones espontáneas entre artistas y una atmósfera que recordaba a las grandes épocas de la sala.
La fiesta confirmó que Metro no solo puede atraer a grandes estrellas internacionales, sino que también mantiene intacta su capacidad para generar experiencias auténticas alrededor de su propia comunidad artística.
Considerado uno de los arquitectos del sonido de Detroit, Mills ofreció una actuación que muchos asistentes recordarán durante años. Precisión técnica, selección impecable y una capacidad única para construir tensión convirtieron la noche en una auténtica clase magistral de techno.
Su presencia confirmó además la capacidad de Metro para seguir atrayendo a leyendas absolutas de la música electrónica mundial.
La siguiente gran parada llegó de la mano de Fatima Hajji, una de las artistas españolas con mayor proyección internacional.
Fatima aterrizó en Bigastro acompañada por esa combinación de potencia, energía y conexión con el público que la ha convertido en una de las figuras más queridas del techno contemporáneo.
Su actuación destacó por la intensidad constante, los ritmos contundentes y una capacidad extraordinaria para mantener la pista completamente entregada durante horas. La cita volvió a demostrar el excelente momento que vive la escena techno nacional y la importancia de Metro como plataforma para sus artistas más relevantes.
El mes de abril comenzó con una de las artistas más solicitadas del planeta: Indira Paganotto.
Su participación dentro del concepto Passion Metro atrajo a un público especialmente numeroso. La madrileña, convertida en una de las principales embajadoras del psy-techno a nivel internacional, ofreció una sesión cargada de energía, psicodelia y momentos de auténtica euforia colectiva.
La noche sirvió además para mostrar la capacidad de Metro para conectar con las nuevas generaciones de clubbers sin renunciar a su identidad histórica.
Pocas figuras representan mejor la esencia de la cultura club europea que Sven Väth.
Su visita a Metro dentro de su gira T.R.A.N.C.E World Tour se convirtió en uno de los momentos más especiales de la temporada. El fundador de Cocoon ofreció una actuación profundamente emocional, demostrando una vez más por qué sigue siendo una referencia absoluta después de más de cuatro décadas de carrera.
La conexión entre Sven y el público de Metro fue inmediata. Su capacidad para construir viajes musicales de largo recorrido encajó perfectamente con la filosofía que siempre ha definido a la sala.
Mayo trajo consigo una celebración muy especial para los seguidores históricos de la sala. El evento Made in Metro recuperó parte del ADN original del club con el regreso de DJ Pepo.
La cita funcionó como un homenaje a varias generaciones de clubbers que han crecido junto a Metro durante décadas. Fue una noche cargada de recuerdos, pero también de presente y futuro, donde se puso de manifiesto la importancia que ha tenido la sala dentro de la historia de la música electrónica española.
La gran celebración de la temporada llegó con el 35 aniversario de Metro Dance Club.
Para una fecha tan importante, la dirección de la sala apostó por uno de los artistas más queridos por su público: Joseph Capriati.
El italiano diseñó una propuesta única basada en dos actuaciones completamente diferentes. Por un lado, exploró el sonido más elegante y emocional que ha definido su evolución reciente. Por otro, recuperó la contundencia y el carácter underground de sus raíces techno.
Esta doble actuación permitió recorrer dos décadas de evolución artística en una sola jornada y se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados del año.
Pero el aniversario fue mucho más que Capriati. El cartel reunió también a artistas de enorme prestigio como Rhadoo, referente absoluto del minimal europeo; Yanamaste, con su propuesta orgánica y espiritual; el esperado B2B entre Alienata y Amotik; además de nombres nacionales como Karretero, Ania Bruster, Carlos Agraz, Mario Urien, Linear System o Nhitto.
Analizando el recorrido completo, resulta evidente que Metro Dance Club ha conseguido algo que muy pocos clubes logran después de 35 años de actividad: mantenerse relevante sin renunciar a su esencia.
Desde la contundencia de Oscar Mulero hasta la maestría de Jeff Mills, pasando por la energía de Fatima Hajji, la psicodelia de Indira Paganotto, la elegancia de Sven Väth, el espíritu histórico de DJ Pepo y la celebración protagonizada por Joseph Capriati, cada evento ha aportado una pieza fundamental a un semestre que ya forma parte de la historia reciente de la sala.
Más que una sucesión de fiestas, estos meses han servido para demostrar que Metro sigue siendo un espacio imprescindible para entender la evolución de la música electrónica en España. Un club que no vive de su pasado, sino que continúa construyendo su futuro con la misma pasión que lo convirtió en leyenda.